SEGURO DE IMPAGO DE ALQUILER: MUCHO MÁS QUE UNA GARANTÍA DE COBRO

Es una fórmula en auge desde hace tiempo, que se hace cada vez más necesaria para sacar al mercado oferta de vivienda en alquiler y que aligere el problema del acceso a un techo a un precio razonable.

El patrón de comportamiento frente a la tenencia de una vivienda ha cambiado en los últimos años, de forma que el arrendamiento de inmuebles para residir se encuentra de permanente actualidad. Y no es para menos, porque la  vivienda es una necesidad  básica de las personas, cuyo derecho de acceso se encuentra consagrado en nuestra Constitución.
Por un lado, la crisis económica avocó a muchos ciudadanos al arrendamiento cuando perdieron sus viviendas por impago de hipoteca o por el hecho de no contar con una situación financiera adecuada para adquirir una, por otro, existe un creciente interés en no pocos ciudadanos que, pudiendo comprar, prefieren alquilar. Por último, pero no menos importante, nos hemos encontrado con el fenómeno del alquiler turístico.
Desde el lado de la oferta, y después de la severa contracción de la economía,  los ahorradores que apenas reciben ganancias del sector bancario ven en la compra de un piso para alquilar la forma de transformar su capital en una aportación adicional con rentabilidades comparativamente elevadas. Y no solo es atractivo para el presente, si no que también se percibe como una forma futura de complementar una pensión de jubilación que, ya sabemos, va a ser poco menos que exigua.
En este escenario la ecuación debería ser sencilla: mucha demanda + interés por ofertar vivienda= equilibrio. Desafortunadamente esto no es así, porque en la balanza del mercado de arrendamiento la demanda pesa bastante más que la oferta, con el consiguiente encarecimiento del precio del alquiler. Entonces, ¿cuál es el problema de la oferta? Dejando a un lado el alquiler turístico, que se da en la zona centro de las ciudades mas turísticas, emerge el miedo de los propietarios al impago de los alquileres o, lo que es peor, a encontrar su vivienda destrozada tras la finalización de un contrato. Es en este punto donde cobra interés el seguro de cobro de alquiler como figura legal que puede resolver en gran parte la incertidumbre que supone poner una casa en manos de terceros.
Este seguro se define como aquel que garantiza el cobro de las mensualidades en caso de que el inquilino deje de pagar. Además de esta cobertura, que es la más atractiva, incluye otras como daños y sustracción de elementos en la vivienda por parte del inquilino; asesoría jurídica para aconsejar al arrendador sobre sus derechos y obligaciones, reclamación de rentas impagadas y, llegado el caso, tramitar el desahucio del inquilino moroso, o cobertura de deudas de suministro del inquilino. Como todo seguro, tiene límites que quedan detallados en la póliza y determinan el importe de la prima.
Tomando como ejemplo un alquiler mensual de 650 € al mes, la prima anual de un seguro que cubra hasta 12 mensualidades impagadas (el número máximo que suelen ofrecer y el más demandado) sería de 290 €. Supone entre un 3% y un 5% de un año de arrendamiento, dependiendo de la amplitud de servicios que se contraten.
Pero esta modalidad de seguro tiene su mejor baza en el hecho de que elegir bien el inquilino es el primer paso para disfrutar de  una renta alquiler sin sobresaltos. Las compañías aseguradoras estudian la documentación que solicitan al interesado en arrendar y llevan a cabo un “scoring”, que es una herramienta de evaluación automática a través de la cual pueden calcular la probabilidad de que un determinado arrendatario incumpla con los pagos de un contrato de alquiler concreto. Este filtro que realizan las aseguradoras y agentes inmobiliarios eleva la posibilidad de que un contrato de arrendamiento llegue a feliz término para las dos partes y supone un incentivo para dinamizar el uso de viviendas vacías. También facilita el acceso a personas que, sin disponer de la suma de dinero necesaria para un aval bancario, sí que tienen las condiciones de solvencia para ser aceptados como inquilinos.
Afortunadamente, ponerse en manos de profesionales a la hora de alquilar una vivienda, como es el caso de los agentes de la propiedad inmobiliaria, permite la información y el acceso a estos seguros, que aportan tranquilidad y forman parte del catálogo habitual de sus servicios de alquiler.
Más información en el teléfono 976 11 22 33 y en el correo info@apinadal.com.

FUENTE:Miaragon.es

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